martes, 31 de julio de 2012

El día que España lo hizo


Hubo un día en el que toda España salió a la calle. Hubo un día en el que los españoles salimos sin banderas, sin colores políticos, sin izquierdas ni derechas, sin monarcas ni republicanos, sin un partido de fútbol ni de baloncesto que lo provocara. Hubo un día en la que todos juntos nos unimos contra nuestro enemigo, porque lo era, y amenazaba con destruirnos a todos si no les parábamos los pies. Ese enemigo era ETA, y ese día fue el 14 de Julio de 1997.

Aquel día los españoles salimos a la calle para decir basta ya, basta de asesinatos y de coacciones, parecían invencibles, mataban y mataban sin pudor y sin nadie pudiese evitarlo. Pero España se plantó, mataron a Miguel Ángel Blanco, pero ese día firmaron el comienzo de su sentencia de muerte, porque, desde entonces nada fue igual. Porque los españoles perdieron el miedo, el arma más valiosa que tenían, y todos juntos conseguimos que, años después, fuesen más y más débiles hasta el punto en el que hoy, solo parecen una vieja pesadilla y, esperemos que se queden ahí, en la memoria.

Hoy hablo de esto porque rememorando estas imágenes con motivo del 15 aniversario de estos sucesos, siento envidia de ver aquello, de ver como los españoles nos unimos sin importar nada, para conseguir prosperar. Hoy, las manifestaciones se llenan de banderas y de viejas rencillas que lo único que hacen es acrecentar los problemas. Hoy el enemigo no es el terrorismo, el enemigo es una crisis que día a día nos machaca y que está llevando a muchos españoles a la pobreza más absoluta. Hoy los enemigos no son unos encapuchados, son políticos, banqueros, sindicalistas, empresarios y, por qué no decirlo, ciudadanos sin escrúpulos que nos han robado todo lo que era nuestro, y que se amparan en un sistema insostenible para campar a sus anchas. Nos han robado mucho, pero hay algo que jamás podrán quitarnos: la dignidad.

Y por esa dignidad es por la que tenemos que salir a la calle, como en aquel Julio de 1997, pero sin banderas, sin pancartas patrocinadas por sindicatos ladrones, sin líderes de ningún ámbito buscando protagonismo, simplemente con las manos y los pies de los millones de españoles que creemos en España, y que sabemos que si todos JUNTOS remamos, podemos cambiar las cosas, podemos salir del bache, podemos prosperar.  Porque la política no son  estos políticos, la política bien entendida es la mayor maravilla que existe, si los ciudadanos luchamos por ella, si dejamos al lado guerras antiguas y luchas arcaicas.

La lucha esta hoy, aquí y ahora, pero que quede claro que la lucha no es salir a reventar la calle, es salir a luchar y trabajar por salir de esta, la lucha no es violencia, es cooperación, la lucha, es salvar a España. 

lunes, 23 de julio de 2012

La mafia mejor organizada de este país


En los últimos días hemos asistido en España a numerosas manifestaciones en protesta por las reformas llevadas a cabo por el gobierno de Mariano Rajoy, un gobierno que se está caracterizando por llevar a cabo una serie de durísimos recortes, algunos desde mi punto de vista erróneos sobre todo tras negar hasta la saciedad la posibilidad de que se produjeran. Sin embargo, desde mi punto de vista están tomando medidas, aun siendo impopulares, algo que yo personalmente eché de menos en los años de gobierno socialista. Pero no es ese el tema de este asunto, aunque en próximos artículos si pretendo ahondar en él.

Hablaba de las manifestaciones de este pasado fin de semana y de los numerosos españoles que se han echado a la calle, legítimamente y con mucha razón para defender los intereses propios y generales. Pero, como en toda manifestación me volvió a sorprender ver a muchos con banderas de los dos sindicatos mayoritarios de este país, UGT y CCOO. Yo me hago una pregunta: ¿De verdad se creen que esos dos sindicatos luchan realmente a los trabajadores? ¿De verdad pueden tener la desfachatez de criticar a políticos y banqueros por robar cuando los primeros que les está quitando dinero para sus ayudas son los líderes de esas asociaciones?

Para mí, y lo digo a boca llena, los sindicatos son la mayor y mejor mafia organizada que existe en la actualidad en España. Y lo digo sin riesgo de equivocarme, ya que sus líderes se caracterizan por poner en duda la honradez de todo aquel que ostenta un cargo público en España sin olvidar que, en cierta medida, ellos también lo son, ya que cobran mayoritariamente del dinero de los contribuyentes. Para eso, sí les interesa ser un organismo público, pero no para que el Tribunal de Cuentas fiscalice sus movimientos, ya que para ello actúan como una empresa privada. El señor Méndez y el señor Toxo son unos sinvergüenzas, que se lucran de las arcas públicas, y que solo se echan a la calle cuando el gobierno les recorta las asignaciones.
Es cierto que en los últimos meses los trabajadores están sufriendo recortes en sus derechos, que en algunos casos no deberían tolerarse, pero en España, el mayor derecho que se les ha expropiado a los trabajadores en los últimos años es el de trabajar, y mientras las cifras de paro subían meteóricamente, los sindicalistas de pancarta estaban tranquilamente sentados en sus despachos y sin alzar la voz ya que el gobierno socialista les llenaba bien los bolsillos. Solo en el último año de Zapatero se echaron a la calle en una huelga general, que muchos españoles se tomaron a cachondeo, ya que la llevaban reclamando más de tres años. Cuando el gobierno de Rajoy, en una de las mejores medidas que ha tomado, les cortó el grifo en la exclusividad para impartir cursos formativos, enseguida empezaron a echarse a la calle. ¿Casualidad? Juzguen ustedes mismos.


¿Por qué piden hasta la saciedad que políticos, Iglesia y Casa Real hagan públicos sus asignaciones y sus salarios, cuando ellos lo ocultan, proviniendo de los mismos fondos? Sencillamente, porque como todos aquellos que van de personas de izquierdas y que se encuentran viviendo del aparato del Estado, lo único que les interesa es que miren con lupa a los demás, pero que a ellos, no se les toque nada.


Por ello, creo que este país, y en especial las clases trabajadoras ganarían mucho si se procediera al cierre de los dos grandes sindicatos, a la liquidación de sus cuentas, y a la creación de unos sindicatos verdaderamente libres, independientes, y que luchen por el bolsillo de aquellos miles y miles de trabajadores que han perdido su empleo, o que se encuentran en delicadas situaciones en sus puestos de trabajo, y no por el suyo propio. Al igual que pasa con los partidos políticos (no los eximo de nada de lo que he dicho aquí sobre los sindicatos), solo podrán ser independientes cuando dejen de cobrar de las arcas públicas, ya que no se van a revelar en la vida contra aquello que les enriquece. 

lunes, 16 de julio de 2012

La España de la Pandereta 2.0


En la era en la que vivimos en la que la tecnología ha llegado a lugares que debería incluso asustarnos, a muchas realidades cotidianas se las denomina con la coletilla de “2.0” con el objetivo de mostrar el giro de tuerca mostrado en estos nuevos tiempos.

Yo la usaré para referirme a, lo que para mí, es la vuelta de aquella etapa costumbrista,  clasista y rural de nuestra España llamada la “España de la pandereta”, culpable desde mi óptica de la crisis de valores en la que se encuentra sumida nuestro país, más grave aún que la económica, puesto que para salir de esta última, debemos hacerlo a través de unas ideas de las cuales nuestra sociedad, sinceramente, carece.
En los primeros años de la democracia, la sociedad española se vanagloriaba de su folclore y de su dieta pretendiéndola exportar al mundo entero. Con el paso de los años, le abrimos los brazos a esa Europa que nos machaca y hoy, nos dedicamos a presumir de deporte y a consumir basura leída, escuchada, y vista en televisión. Hemos pasado del “Bienvenido Míster Marshall” de de Berlanga a un “Quiero ser como Obama” de Zapatero o el “Lo que diga doña Merkel” de Rajoy.

¿Qué podemos esperar de un país cuyo periódico más vendido es un diario deportivo con más de un millón de de diferencia respecto a los diarios de información general? ¿Qué podemos esperar de un país que encumbra a una tal Belén Esteban, cuyo único logro es quedarse embarazada de un torero? Políticos corruptos, banqueros, empresarios sin escrúpulos, sindicatos comprados…todos son responsables del agravamiento de una crisis que tiene su origen en una sociedad pícara, pasota y cuyo mantra se basa en dos lemas: “que lo haga otro” y “la culpa es de los demás”.

Una sociedad aún dividida por una guerra que acabó hace más de setenta años, que sólo se une para que su selección de fútbol gane un mundial, no puede salir de este agujero.

Siempre pondré como ejemplo a Marbella. Hoy se culpa a los Gil, Roca, “Cachulis” y “Pantojas” de expoliar las arcas públicas, pero no hay que olvidar que esos personajes estuvieron en el Ayuntamiento gracias a los ciudadanos que le vendieron su alma a estos expoliadores a cambio de que famosos y famosillos se pasearan por las calles de Puerto Banús.

En fin, desde mi punto de vista, solo puedo decir que antes de mirar hacia las altas esferas, deberíamos mirar la porquería que por aquí abajo nos rodea y, todos a un mismo son, remar JUNTOS hacia un mejor futuro, con independencia de ideas políticas, y sociales, ya que la historia nos ha demostrado que desde el radicalismo solo se consigue pobreza y miseria, y solo con el consenso, se puede llegar a crecer. 

miércoles, 11 de julio de 2012

Se inicia un camino

Me dispongo a comenzar este proyecto que comienzo con ilusión. En estas líneas abordaré temas de distinta índole desde mi perspectiva, ya que no encuentro ningún foro mejor para expresar mis pensamientos sobre los distintos temas que nos abordan cada día.
Lo que en estas líneas vais a leer quienes optéis por entrar en este blog, no vais a encontrar ni opiniones populistas ni la pretensión de dictar doctrina sobre ningún tema, simplemente los pensamientos de un joven español que está cansado de ver con impotencia todo lo que pasa en este país y no tener un espacio para poder expresarse.